La cena representó una visita poco común de Musk a la Casa Blanca tras su ruptura pública con Trump en junio por su postura sobre el “gran y hermoso proyecto de ley”.

El exfuncionario especial del gobierno, quien se desempeñó como asesor en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), argumentó que el proyecto de ley añadiría billones a la ya abultada deuda nacional de Estados Unidos y podría socavar la labor del DOGE de recortar el gasto público.

Musk intercambió palabras con el presidente en redes sociales durante las semanas posteriores a la polémica. El CEO de Tesla escribió en su cuenta de Facebook que Trump habría perdido las elecciones de 2024 de no haber sido por su apoyo.
“Los demócratas controlarían la Cámara de Representantes y los republicanos tendrían 51-49 en el Senado“, escribió. “¡Qué ingratitud!“.
Trump, a su vez, amenazó en un momento dado con cancelar los contratos gubernamentales de Musk. Posteriormente declaró que desea que el CEO de SpaceX y sus empresas “PROSPEREN”.

«Cuanto mejor les vaya a ellos, mejor le irá a Estados Unidos, y eso es bueno para todos», escribió Trump en su plataforma Truth Social en julio.
El evento presentó la gama de productos de Tesla y su visión de un futuro sostenible impulsado por la tecnología: desde energía solar y vehículos eléctricos hasta el Cybercab autónomo y el robot humanoide Optimus.

